Como podéis ver a la barra derecha de ésta web, hemos recomendado la web del Proyecto Venus.
Ésta es nuestra manera de entender el proyecto venus:
Se trata de una utopía hasta que la humanidad no sufra un cambio (brusco, como siempre) de manera que remedie un mal global. Podemos comparar esto con el típico despeñadero al que no se le añade un cartel de "Peligro, curvas" hasta que no ocurre la desgracia.
Supongamos que esa desgracia ha ocurrido y los supervivientes deciden cambiar. Deciden actuar como una sola unidad, preocuparse de los demás tal y como se preocupan por ellos mismos. No se trata de formar ninguna religión, simplemente darse cuenta de que pegarse a uno mismo es negativo, puesto que nos supone dolor. Si no colaboramos, estamos indudablemente condenados a la extinción. No somos lo suficientemente inteligentes como para controlar el poder que hemos conseguido. Somos como un niño con una pistola. La pregunta es: ¿Nos volaremos la tapa de los sesos, o sobreviviremos al accidente y aprenderemos para ponerle remedio?
Si nos fijamos, todo el universo es cíclico, todo vuelve a su punto de partida. Hay ciclos dentro de ciclos. La historia de la humanidad es sin duda otro ciclo. Tenemos que ser capaces de romper ese ciclo y avanzar hacia adelante, ya que no somos diferentes a una masa voluminosa flotante en el espacio; No somos capaces de cambiar nuestra trayectoria, y si nos guiamos por ese principio, el propio Big Bang se expande y luego se contrae hasta que todo desaparece otra vez.
Supongamos que la humanidad ha entendido este concepto y se ha formado un símil al Proyecto Venus. Nosotros lo entendemos de la siguiente forma: Los humanos, de por sí, irremediablemente se corrompen con el poder. Lo cual, es bastante natural. Si no hubiéramos sido nosotros, podrían haber sido los velociraptores en caso de haber sobrevivido a aquel desastre mundial.
¿Porqué nos corrompemos? Porque podemos.
Una rata prehistórica acumula una pieza de comida y tiene la necesidad de conservarla, porque instintivamente se ve forzada a hacerlo, ya que debido a la evolución ha adquirido esa necesidad para la supervivencia, que es una necesidad aún más básica.
Un multimillonario tiene yates, mansiones, campos de golf, e internamente siente la necesidad de conservarlo debido a los mismos instintos primitivos que la rata, sin embargo la situación a cambiado drásticamente. El poder de la rata y del multimillonario es incomparable.
E ahí la prueba de que tenemos demasiado poder comparado con la inteligencia, es decir, no somos lo suficientemente inteligentes como para controlar nuestros propios instintos primitivos.
Deberíamos apaciguar dicha sed de poder con videojuegos como pokémon, en vez de jugar con los recursos del planeta y limitar la vida de las personas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario